Hogueras sin control iluminan la prostitución

Es un problema conocido por las administraciones públicas madrileñas, pero con el paso del tiempo y, a pesar de las continuas denuncias vecinales, sigue sin solución. Las calles del polígono industrial siguen ardiendo para avivar y calentar a las mujeres que ejercen la prostitución en la vía pública en pleno invierno.

La luz de las hogueras, a la vista de mayores, pero también de los niños que viajan en el interior de los vehículos, contribuye a ofrecer una imagen fantasmagórica de esta zona del distrito de Villaverde. Además, ya de día, el fuego deja huella en aceras y calzadas en forma de hollín y de restos de madera calcinados.

"Que el polígono esté degradado es una oportunidad perdida para Villaverde", se lamenta Mabel Díaz, presidenta de la Asociación de Vecinos Residencial Resina. "Por mucho que se limpie, si no se toman medidas para que no se vuelvan a encender, no sirve para nada. De momento la actuación es claramente insuficiente", critica.

DEBATE POLÍTICO

El concejal de Villaverde, Guillermo Zapata, comentó en el Pleno del distrito que "hay un patrullero de puesto fijo en la zona en turno de mañana-tarde y de noche en tanto no haya otra demanda de servicios, es decir, si hace falta en otro lugar se tiene que mover", comentó. "Esta persona denuncia a las personas que están poniendo en marcha alguna hoguera y facilitando que los servicios de limpieza puedan apagarla", agregó Un dispositivo a todas luces insuficientes para la oposición.

"Decir que tenemos un patrullero es hablar de absoluta escasez de medios. Necesitamos efectivos policiales, pero también de limpieza. Si el Selur está dos horas durante la noche, es evidente que cuando ha terminado en una parte, en otra del polígono ya están iniciando el encendido de hogueras, advirtió el portavoz del PSOE en el distrito, Luis Gordo.

Hugo Moreno (C´s) insistió en que, frente a la inacción, es tiempo "de tomar medidas", mientras queOrlando Chacón (PP) apostó por poner dispositivos de control de alcoholemia o extranjería, para desincentivar la demanda de servicios sexuales.

Fuente: Gente