La Justicia anula la licencia de una polémica gasolinera en Villaverde

El juzgado de lo Contencioso Administrativo número 28 de Madrid ha dado la razón a la Asociación de Vecinos Independiente de Butarque que denunció la concesión en agosto de 2012 de una licencia de funcionamiento a una gasolinera situada en la calle Hulla, 22, en Villaverde. La instalación fue polémica desde el inicio por encontrarse a escasos metros de varias viviendas, cerca de un parque infantil y en el solar contiguo al reservado para un centro de salud, que todavía no se ha construido.
 
“Desde que empezó a funcionar la gasolinera, en abril de 2015, hemos sufrido ruido de los lavaderos, olor a gasolina y muchas molestias. Y todo al lado de nuestras viviendas”, explica Antonio Abueitah, vicepresidente de la asociación que denunció los hechos. "Además, se encuentra a solo 700 metros de otra gasolinera que ya existía en la zona, así que quienes vivimos en el barrio hemos decidido no echar gasolina allí", añade.
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Cuando arrancaron las obras, en octubre de 2012, los vecinos iniciaron un proceso de movilizaciones y recogida de firmas en contra del negocio. En abril de 2013 presentaron la demanda, cuya sentencia acaba de conocerse el 17 de junio. El Ayuntamiento de Madrid dispone de 15 días para recurrir el fallo, aunque todavía no han decidido si lo harán. “Se ha generado una situación de cierta complejidad administrativa que se podía haber evitado escuchando a los vecinos”, explica Guillermo Zapata, concejal del distrito de Villaverde (Ahora Madrid). Zapata se inclina por no recurrir el fallo, aunque la decisión final no compete a la Junta de Distrito, sino que se deberá tomar tras hablar con los técnicos.
 
En este sentido, desde el Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Consistorio explica que todavía tienen que estudiar la sentencia, pero que “la lógica de la Administración es defender sus propios actos”, es decir, que no recurrir supondría asumir que la licencia se concedió de manera irregular. “Se supone que todas las licencias se conceden porque cumplen los requisitos”, añaden.
 
“Esperamos que el Ayuntamiento actual no recurra, que haga caso de la sentencia, que explica que el proceso fue nulo, y acaben con este problema”, dice Abueitah. El Consistorio todavía no se ha puesto en contacto con los vecinos a la espera de estudiar en profundidad la sentencia. El fallo reconoce que la tramitación no tuvo en cuenta a los vecinos como parte interesada, con lo que les hurtó el derecho de recurrir con las alegaciones que estimaran oportunas.